El destino de Júpiter

Espectáculo y acción para encubrir un argumento vacuo. Entretenida sin más.

El destino de Júpiter

Uno de los carteles promocionales de la película, anterior al aplazamiento que sufrió su estreno.

Los hermanos Wachowski siguen sin pausa por su camino: el problema es que nadie sabe hacia dónde. Constructores de un cine elaborado, barroco, con una exigencia al detalle visual y a la producción de calidad, están muy ligados a los mundos fantásticos y la ciencia ficción, donde su imaginación es capaz de poblar varios universos con sus personajes. Pero poco a poco han ido perdiendo el norte de las buenas historias.

El destino de Júpiter cumple todas las características nombradas y que caracterizan a estos hermanos. Incluida la de la ausencia de algo interesante que contar. Sin embargo los dos directores han sido capaces de alumbrar una película que entretiene lo suficiente con su brillante artificio como para no sentirse estafado tras pagar la entrada de cine.

El destino de Júpiter

¿Alta costura o vestido de El Corte Chino? Ojito al cameo que hace Fievel en este plano. Por las orejas lo reconoceréis.

Los efectos digitales y la trepidante dirección ofrecen unas secuencias de acción de gran plasticidad y aparatosa coreografía. Estas secuencias son, sin embargo, desdichadamente largas, acusando el ritmo del film este desequilibrio. La dirección de arte y el vestuario muestran el gusto refinado y decadente, pero también hortera y recargado, de los Wachowski. Una mezcla en consonancia con el tono general del metraje, que es capaz de saltar del drama intergaláctico a la parodia funcionarial en un abrir y cerrar de ojos: como si José Mota hiciera un cameo en la saga de Star Wars.

Los intérpretes cumplen su función con eficacia: es fácil, dado que no se les exige un gran repertorio de emociones. Su herramienta de trabajo, el guion, no hace más que hilvanar unas cuantas situaciones entre las que sólo destacan algunos guiños divertidos entre Mila Kunis y Channing Tatum. Esto al final también se convierte en un problema, puesto que la subtrama romántica cobra más fuerza que la trama principal. De esta manera pierde importancia el (pretendido) enfrentamiento de la solidaridad humana, representada por el personaje de Mila Kunis, contra el alienante egoísmo del poder, ese antagonista encarnado en un desperdiciado Eddie Redmayne.

Concluyendo: película entretenida de efectos especiales para pasar el rato.

Ficha de la película

Título: El destino de Júpiter

Título original: Jupiter Ascending

Género: Ciencia ficción

Nacionalidad: Estadounidense

Año de producción: 2015

Director: Andy Wachowski y Lana Wachowski

Guion: Andy Wachowski y Lana Wachowski

Fotografía: John Toll

Música: Michael Giacchino

Duración: 127 minutos

Intérpretes: Mila Kunis, Channing Tatum, Eddie Redmayne, Sean Bean, Doona Bae, Douglas Booth, Vanessa Kirby, Jo Osmond, Christina Cole, Spencer Wilding

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