Cincuenta sombras de Grey

Sin calidad y sin erotismo, una de las películas más sosas y aburridas que he visto.

Cincuenta sombras de Grey

Claro que he puesto las únicas imágenes sugerentes de Cincuenta sombras de Grey. Confesad… ¿Habríais pinchado en el enlace de no ser así?

Juegos preliminares:

El tráiler. Escuchas una música pausada y cristalina, que de pronto se vuelve oscura, tóxica, tensa. Inevitablemente diriges tu mirada y un montaje efectista deja adivinar un juego de atracción entre dos actores que, sin tirar cohetes, no desagradan a la vista. Unos cuantos suspiros entrecortados y ya han conseguido sugerirte la aventura sexual. Y piensas: «Bueno, igual se lo han currado un poquito».

Los cuerpos al descubierto:

Que no, no os adelantéis. Que voy a la presentación de los personajes, no a su desnudez. El comienzo de la película es un compendio de tópicos sin ningún asomo de imaginación. Dakota Johnson aún aguanta un poco el tipo porque hacer de pazguata es relativamente sencillo cuando te visten como una vendedora de biblias, pero Jamie Dornan deja al público más frío que el iceberg que hundió el Titanic. Que los espectadores olviden la caracterización que lucía en la serie Érase una vez. Ni doblez, ni intención, ni profundidad, ni malicia ninguna.

«En fin, es sólo el principio. Será que poco a poco vas descubriendo que el soseras éste tiene un lado oscuro» te dices para animarte. Las baladas musicales se suceden una tras otra para adornar la realización del director Sam Taylor-Johnson y la fotografía de Seamus McGarvey, ambas con mucho oficio y corrección pero poco impacto. Irremediablemente te encuentras viendo un drama romántico más bien mediocre, de protagonistas planos y guion en bucle, incapaz de dar giros dramáticos. Un Crepúsculo sin vampiros.

Cincuenta sombras de Grey

“Mi primera tortura sádica” de Playskool: seis azotes en el culete y andando. Es tan mala que no da ni risa.

Y dices que vas a llegar y no llegas, y no llegas…

Ya estás metido de lleno en el acto. En el acto de aburrirte soberanamente. Y, como los amantes que exasperan a sus parejas durante coitos eternos, ni siquiera el aliciente del sexo llega. Has mirado al entrar al cine la duración: 118 minutos. Al minuto 20 dices «Vaya, poco argumento. A ver si al menos hay algo de carne». Al minuto 40 ya te estás moviendo en la butaca con incomodidad y te preguntas «¿Me habré metido en la sala de Bob Esponja y no me he enterado?». Pero compruebas que no hay dibujos animados en pantalla. Al minuto 60 estás pensando en la lista de la compra para el día siguiente. Pasado ya el minuto 70 parece que comienza la acción. «Ah, ya está aquí el… ¿Perdona? ¿De esto iba el bestseller erótico de la última década?».

El gatillazo

Cómo no, tras mucho intentarlo, todo lo que se prometía duro se vuelve blando. Eh, que me refiero a las escenas de sexo, que a Jamie Dornan no se le ve nada que quite el sueño. Al parecer el sadomasoquismo, según esta producción, consiste en pasear plumas de pavo real sobre un pezón, porque los látigos, fustas, mordazas y demás accesorios de la mazmorra de Señorita Pepis del dichoso Christian Grey están de adorno. «En fin, mejor así, no creo que tuviese estómago para una sesión a lo Nymphomaniac de Lars Von Trier».

Lo malo es que, entre bostezo y bostezo que provocan los insulsos contoneos entre sábanas y cuerdas de la que iba para monjita y el millonario soso, te da tiempo a preguntarte cómo es posible que una mujer occidental, universitaria y joven se pase 115 minutos de largometraje pensando en si acepta una relación de macho dominante y controlador. Cada uno en su dormitorio que haga lo que quiera, pero la vida que transcurre fuera de él es otra cosa. Sólo la duda ante tal propuesta machista es un escándalo. «Pues si esto es erotismo para el público femenino…».

En resumen: he visto anuncios de helados Calippo más tórridos e interesantes.

NOTA AL LECTOR: Si una película no hace pase de prensa e insiste en su publicidad para que compres la entrada antes del estreno… ¿Lo hace porque la distribuidora sabe que es un gran film o porque sabe que en cuanto los primeros en verla sepan lo mala que es no va a haber forma de hacer taquilla ni regalando las entradas en las tapas de los yogures?

Pues eso.

 

Ficha de la película

Título: Cincuenta sombras de Grey

Título original: Fifty Shades of Grey

Género: Drama romántico

Nacionalidad: Estadounidense

Año de producción: 2015

Director: Sam Taylor-Johnson

Guion: Kelly Marcel, adaptando la obra de E.L. James

Fotografía: Seamus McGarvey

Música: Danny Elfman

Duración: 118 minutos

Intérpretes: Dakota Johnson, Jamie Dornan, Max Martini, Eloise Mumford, Luke Grimes, Marcia Gay Harden, Jennifer Ehle, Rita Ora, Andrew Airlie, Victor Rasuk, Callum Keith Rennie, Anthony Konechny, Dylan Neal, Emily Fonda, Jason Cermak

Cincuenta sombras de Grey

Lo siento, no podía olvidar esta escena, donde le dice finamente que le pondría el culo como un mandril…

Anuncios

A escondidas

Discreto romance gay bien interpretado y rodado, pero con una mediocre estructura narrativa que rompe toda posibilidad de encanto.

A escondidasEn el lado positivo destacan los prometedores intérpretes, que, por su juventud, por su falta de experiencia, por su incipiente talento o por las ganas que le echan, ofrecen un trabajo verosímil y emotivo, bordeando un neorrealismo de aspiración pseudo documental. Todos los jóvenes, desde los dos protagonistas (Adil Koukouh y Germán Alcarazu) a los amigos de ambos, realizan un trabajo actoral realmente sobresaliente. Fue desde luego una gran labor de casting.

En el lado negativo, la aspiración de alterar la cronología narrativa: cuánto daño ha hecho Pulp Fiction a la gente que cree que puede imitarla resolviendo en montaje la estructura. Cuando la historia no lo pide y el guion no se ha preparado para ello, el montar la escena 2 donde debería ir la escena 20 y la escena 15 donde debería verse la 5, sólo sirve para que el público desconecte y se destroce el recorrido natural del relato y los personajes. Nos encontramos ante una historia de emociones de evolución lineal que, al ser desmantelada y reordenada casi aleatoriamente, obliga a saltar de un estado emocional a otro sin explicación ni lógica, zancadilleando constantemente la posibilidad de establecer empatía emotiva con el discreto romance que viven dos adolescentes de distinto origen y parecidas dudas sexuales.

A escondidasA escondidas rasca en la superficie de los problemas de los inmigrantes magrebíes menores de edad y ahonda un poquito más en el conflicto de la orientación sexual, la amistad y el reconocimiento social. Con un estilo visual bien definido aunque de discutible resultado fotográfico, el rodaje parece haber sido realizado con oficio y saber hacer. Seguramente si hubieran apostado por una estructura clásica estaríamos ante cine eficiente e interesante, pero las ínfulas de innovación (siempre y cuando sigamos creyendo a estas alturas que alterar la línea temporal es innovar) han malogrado casi por completo todo el trabajo.

Apta para amantes poco exigentes de los dramas románticos adolescentes y el cine gay en general.

Ficha de la película

Título: A escondidas

Título original: A escondidas

Género: Drama

Nacionalidad: Española

Año de producción: 2014

Director: Mikel Rueda

Guion: Mikel Rueda

Fotografía: Kenneth Oribe

Duración: 90 minutos

Intérpretes: Adil Koukouh, Germán Alcarazu, Ramón Agirre, Álex Angulo, Elena Irureta, Ana Wagener, Aitor Beltrán